Para una antisocial como yo, pocos lugares hay donde lo pase tan mal como en un hospital. Aparte de lo obvio (se ve gente enferma y eso), es que te relacionas, como cuando estás en la cola de Mercadona. Aunque sólo le dirijas la palabra al médico (o a la cajera) estás rodeado de gente.
Por circunstancias de la vida he visitado unos cuantos hospitales, (yo soy bastante sana menos mal) pero como la experiencia que me llevo siempre es desagradable, voy a comentar cada vez que vaya.
El otro día tuve que ir al ambulatorio de mi pueblo, es nuevo por lo tanto hay mucha luz y los pasillos son amplios. Me dieron cita para ese mismo día, no había mucha gente así que pensé que sería bastante puntual (hohohoho). Llevaba un bolso pequeño así tuve que elegir entre un libro o la agenda, sí, agenda con hojas, separadores y eso. Soy una techie pero es que si usara la del móvil me perdería la mitad de las citas, principalmente porque el móvil siempre está por ahí, olvidado.
Aclarada esta cuestión de vital importancia, continúo con el relato. Llegué un minuto antes de la hora, me senté junto a un pilar y a una distancia prudencial de tres asientos con María Antonieta y sus amigas, citadas para otro médico. Una persona mayor iba antes y resultó que estaba pachucha. Hasta que me atendieron pasaron más de 30 minutos. Mi móvil no tenía suficiente batería para escuchar la radio (qué falta de previsión), así que no me quedó más remedio que camuflarme con el entorno. Entré en modo Standby: sin participar, sólo oyendo.
María Antonieta le contaba a sus amigas el error que la persona de recepción cometió al citarla para el mismo día, creyendo ella que era para el siguiente, de modo que ahí estaba un día equivocado tratando de que la atendieran. Iba acompañada de su madre y su hija. Por supuesto la conversación no tenía desperdicio: la edad a la que empezó a usar sostén. Minutos más tarde su hija se cansó de esperar y empezó a danzar por los asientos, haciendo alarde de sus modales al sentarse y enseñarnos la ropa interior. Inner Carmen tuvo ganas de golpear a alguien. ¿A qué edad los niños tienen que ser educados? La madre de María Antonieta le reía la gracia a la niña. Pensé en los abuelos del mundo y me sentí pena por ellos. Afortunadamente a los diez minutos entraron en la consulta.
La persona que salió debía entregar una muestra de orina, así que muy obediente fue al baño para volver minutos después. Ese rato bastó para que un impaciente señor se pusiese de pie frente a la puerta, no entiendo que otra función puede tener enfurruñarse ahí, salvo exhibir tu disgusto. Volvió la otra persona a entregar su muestra, Inner Carmen se murió de asco al entrar en su campo de visión el botecito, que traía descubierto y en la mano. Puagggggggggg. Inmediatamente desvié la mirada hacia el suelo pero ¡¡¡¡¡HORROR!!!!!, el señor enfurruñado tenía garras en los pies, puntiagudas y feas. Inner Carmen puso toda su Fe en la humanidad para creer que era por alguna cuestión de salud que ese hombre no se cortara las garras.
Mientras me recuperaba tuve tiempo de sorprenderme al ver como la persona con el bote NO esperaba a que terminase María Antonieta, tocó y pasó. Afortunadamente el médico la mandó esperar fuera. Me pareció de tan mala educación... Me imaginé a mí misma siendo auscultada por el médico, haciéndote toser y ese tipo de cosas con la camisa abierta, wonderbra a la vista y una persona desconocida entrando con una muestra de orina en la mano. Puagggggggggg.
lunes, 4 de octubre de 2010
martes, 17 de agosto de 2010
Cuánto estrés: Santorini
Estos días de tanto calor y sol (puagggggg) recuerdo las vacaciones de hace dos años en Grecia y los buenos momentos que me traje. Voy a tratar de transmitir algunos de Santorini.
Es una isla pequeñaja en medio del Egeo, info aquí, una gozada. De ahí son la mayoría de fotos que se utilizan en las guías (la cúpula azul de una iglesia y casa blancas). Tiene un par de ciudades (Fira y Oia), blancas por todas partes y en agosto, llenas de turistas, (yo juraría que vi a alguien que me sonaba de Castellón).

Vista de Oia que se quedó en mi cámara.
Me encantaría volver porque a pesar del barullo de gente, es un lugar donde la calma va de serie, en la gente, en el viento, en el ruido de las olas, ya me entendéis. Hay campings y hoteles por toda la isla, puedes elegir alojarte en plan super lux (en unos hoteles/cuevas), en hoteleles normalitos o en plan mochilero, la isla tiene un punto hippie. Yo me quedé en el Villa Roussa de Fira, muy mono.
Un momento muy bueno fue cuando mis acompañantes y yo tomamos un taxi para visitar Oia, el patriarca taxista (llamémosle Milos) viendo que nos podíamos ir en bus llegó con un Mercedes inmenso y algo viejo, nos colocó a cuatro personas en la parte de atrás mientras él, charlaba con un campista griego, supongo que arreglaban el mundo por cómo gesticulaban. El trayecto Fira-Oia era rápido y en línea recta pero el campista iba al lado opuesto de Oia, de modo que Milos nos hizo un tour por la zona Norte, por la cara. Si no recuerdo mal el precio estaba pactado.
La ciudad de Oia es muy muy muy bonita, blanca por todas partes y está llena de rincones. Por alguna razón tienes la sensación que estás invadiendo momentos muy especiales de personas que pasaron por ahí antes que tú. Ahora mismo paseando debe haber alguien mirando desde el mismo lugar en que que estaba yo, oliendo el mar y oyendo los árboles. ¿Captarán mi presencia?
Hay un molino muy conocido donde se reúnen todos los turistas a ver cómo se pone el sol, ohhh, yo también fui. Interesante ver cómo todos los desconocidos llegan en plan ritual, sin normas y se dedican a contemplar el infinito. Molón pero no de lo last, probablemente demasiada gente. Salir de ahí es una odisea, avalancha humana a velocidad abuelito.
Un día alquilamos un quad en el rentacar con los dueños más desagradables de Grecia. Os aconsejo uno potente, la isla es todo cuesta. Momento 10. Libertad; carretera; paisaje; viento; jajaja yo puedo pasar y tú no; vistas aquí y allí ¡¡qué no doy abasto!!; el sol pica (uy, esto no es bueno); montaña arriba montaña abajo; una playa con arena negra otra con arena roja ¿dije arena?, piedreciLias negras, piedrecilias rojas; un cocacolito aquí, un cocktail allá; ¡¡qué se nos acaba la isla!!; comida en el restaurante de Azula l final de la isla ¡ah! prueba el yogurt griego; oh vaya, un pulpo al sol...

Vista desde el Diverso Café (Fira)
Otro momento 10: tomarse un café frappé mientras anochece mirando la caldera del volcán. Ahhhh, qué pasada. Mientras viaje y pueda recordarlo así, no me importa pasar agosto en casa.
Es una isla pequeñaja en medio del Egeo, info aquí, una gozada. De ahí son la mayoría de fotos que se utilizan en las guías (la cúpula azul de una iglesia y casa blancas). Tiene un par de ciudades (Fira y Oia), blancas por todas partes y en agosto, llenas de turistas, (yo juraría que vi a alguien que me sonaba de Castellón).

Vista de Oia que se quedó en mi cámara.
Me encantaría volver porque a pesar del barullo de gente, es un lugar donde la calma va de serie, en la gente, en el viento, en el ruido de las olas, ya me entendéis. Hay campings y hoteles por toda la isla, puedes elegir alojarte en plan super lux (en unos hoteles/cuevas), en hoteleles normalitos o en plan mochilero, la isla tiene un punto hippie. Yo me quedé en el Villa Roussa de Fira, muy mono.
Un momento muy bueno fue cuando mis acompañantes y yo tomamos un taxi para visitar Oia, el patriarca taxista (llamémosle Milos) viendo que nos podíamos ir en bus llegó con un Mercedes inmenso y algo viejo, nos colocó a cuatro personas en la parte de atrás mientras él, charlaba con un campista griego, supongo que arreglaban el mundo por cómo gesticulaban. El trayecto Fira-Oia era rápido y en línea recta pero el campista iba al lado opuesto de Oia, de modo que Milos nos hizo un tour por la zona Norte, por la cara. Si no recuerdo mal el precio estaba pactado.
La ciudad de Oia es muy muy muy bonita, blanca por todas partes y está llena de rincones. Por alguna razón tienes la sensación que estás invadiendo momentos muy especiales de personas que pasaron por ahí antes que tú. Ahora mismo paseando debe haber alguien mirando desde el mismo lugar en que que estaba yo, oliendo el mar y oyendo los árboles. ¿Captarán mi presencia?
Hay un molino muy conocido donde se reúnen todos los turistas a ver cómo se pone el sol, ohhh, yo también fui. Interesante ver cómo todos los desconocidos llegan en plan ritual, sin normas y se dedican a contemplar el infinito. Molón pero no de lo last, probablemente demasiada gente. Salir de ahí es una odisea, avalancha humana a velocidad abuelito.
Un día alquilamos un quad en el rentacar con los dueños más desagradables de Grecia. Os aconsejo uno potente, la isla es todo cuesta. Momento 10. Libertad; carretera; paisaje; viento; jajaja yo puedo pasar y tú no; vistas aquí y allí ¡¡qué no doy abasto!!; el sol pica (uy, esto no es bueno); montaña arriba montaña abajo; una playa con arena negra otra con arena roja ¿dije arena?, piedreciLias negras, piedrecilias rojas; un cocacolito aquí, un cocktail allá; ¡¡qué se nos acaba la isla!!; comida en el restaurante de Azula l final de la isla ¡ah! prueba el yogurt griego; oh vaya, un pulpo al sol...

Vista desde el Diverso Café (Fira)
Otro momento 10: tomarse un café frappé mientras anochece mirando la caldera del volcán. Ahhhh, qué pasada. Mientras viaje y pueda recordarlo así, no me importa pasar agosto en casa.
jueves, 12 de agosto de 2010
Happy
Happy es mi perrita. De la raza border collie, blanca y negra, tiene 4 años y originalmente llegó a mi casa de visita para conocer la vida de ciudad pero se quedó. El nombre de su pedigrí es "El Hechizo Honey", cool, pero sus dueños originales no se aclaraban y la llamaban Honey y Hony. Para evitarlo cortaron por lo sano y se convirtió en Happy.
Es muy duro para ella vivir a la sombra de un perro como Link, ¿será por eso que es tan negrita? pero tiene unas cualidades únicas, de hecho, ha conseguido que dependiendo de sus acciones la llamemos de una manera o de otra:
1: Happita es el que usamos cuando queremos algo de ella. Reacciona positivamente, moviendo todo su cuerpo y lanzando besos a 1000 rpm, demostrando así lo feliz que está.
2: Happy, la perrita de Nueva York (Sex&The City:["...una chica de Nueva York..."]): Cuando se tumba y cruza las patas, muy modosita, como si fuera una perrita pija que nunca ha mordido un marco, o hecho pis en el asfalto, o recogido un hueso sucio del suelo de una BBQ.
3: Happy Petrelli (Héroes: Peter Petrelli): Cuando entra en modo protector y no deja que ningún perro se acerque a Link.
4: Baby Bowser (MarioKart: el hijo de Bowser o Bowser bebé, no lo tengo claro). Cuando hace alguna trastada y llega felizmente a tu lado riendo como Baby Bowser, sin arrepentirse y alardeando.
5: Happy Salander (Trilogía Millennium, Lisbeth Salander). Cuando entra en modo autista y obsesivo, desenchufándose de la realidad, generalmente mirando una pelota o algún perro archi-enemigo.
6: Happy Quarterback (jugador de fútbol americano). Cuando desplaza con el pecho a Link, otro perro o persona que accidentalmente se encuentre en su trayectoria. Ella permanece inmune. Suele hacerlo mientras trabaja con el frisbee, está absorbida por mantener la posición y no fallar en la recepción ni en el cobro.
Fatality: Por supuesto tiene una técnica especial, se llama El beso del vampiro. Cuando se pone nerviosa busca a Link y le pega un bocado al cuello para liberarse un poco, gruñidito incluido. Es tan romántica...

Ey, Happy tiene su galería de imágenes aquí.
Es muy duro para ella vivir a la sombra de un perro como Link, ¿será por eso que es tan negrita? pero tiene unas cualidades únicas, de hecho, ha conseguido que dependiendo de sus acciones la llamemos de una manera o de otra:
1: Happita es el que usamos cuando queremos algo de ella. Reacciona positivamente, moviendo todo su cuerpo y lanzando besos a 1000 rpm, demostrando así lo feliz que está.
2: Happy, la perrita de Nueva York (Sex&The City:["...una chica de Nueva York..."]): Cuando se tumba y cruza las patas, muy modosita, como si fuera una perrita pija que nunca ha mordido un marco, o hecho pis en el asfalto, o recogido un hueso sucio del suelo de una BBQ.
3: Happy Petrelli (Héroes: Peter Petrelli): Cuando entra en modo protector y no deja que ningún perro se acerque a Link.
4: Baby Bowser (MarioKart: el hijo de Bowser o Bowser bebé, no lo tengo claro). Cuando hace alguna trastada y llega felizmente a tu lado riendo como Baby Bowser, sin arrepentirse y alardeando.
5: Happy Salander (Trilogía Millennium, Lisbeth Salander). Cuando entra en modo autista y obsesivo, desenchufándose de la realidad, generalmente mirando una pelota o algún perro archi-enemigo.
6: Happy Quarterback (jugador de fútbol americano). Cuando desplaza con el pecho a Link, otro perro o persona que accidentalmente se encuentre en su trayectoria. Ella permanece inmune. Suele hacerlo mientras trabaja con el frisbee, está absorbida por mantener la posición y no fallar en la recepción ni en el cobro.
Fatality: Por supuesto tiene una técnica especial, se llama El beso del vampiro. Cuando se pone nerviosa busca a Link y le pega un bocado al cuello para liberarse un poco, gruñidito incluido. Es tan romántica...

Ey, Happy tiene su galería de imágenes aquí.
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